Publicado en Notas al Margen

Club de Lectura en Tiempos de Distanciamiento Social

Cuando pienso en un club de lectura, me imagino a un grupo de personas reunidas en una cafetería, platicando amenamente del libro que acaban de leer y disfrutando de un delicioso café recién preparado a su gusto por el barista. O tal vez a un grupo de amigos disfrutando de una copa de vino en la sala de casa de alguno de ellos, mientras escogen el siguiente libro que van a leer.

Sin embargo, el 2020 trajo consigo el COVID-19 y todos hemos tenido que adaptar nuestra vida cotidiana a una nueva realidad: la del distanciamiento social. La forma de trabajar, tomar clases, hacer compras, convivir con nuestros seres queridos e incluso entretenernos ha cambiado. Es necesario que pasemos más tiempo en casa, así que no hay mejor momento para retomar ese libro que teníamos pendiente por terminar o empezar a hacer de la lectura un hábito. Y qué mejor forma de hacerlo, que en un grupo de lectura, acompañados de otras personas que están pasando por la misma situación. Acompañados… aunque de una forma diferente, acorde con esta nueva (y extraña) realidad. Aquí te cuento mi experiencia como miembro de un club de lectura en tiempos de distanciamiento social y te dejo algunos tips para formar el tuyo:

1. Utilicen las redes sociales para encontrarse

Mi club de lectura inició con una publicación en Facebook: una amiga proponiendo crear un club de lectura a distancia y preguntando a quién le gustaría unirse al reto. En ese momento, en México, iniciaban las medidas de distanciamiento social, las escuelas suspendían labores y muchos empezábamos a hacernos a la idea de trabajar desde casa y, también, a tener más tiempo para dedicarle a esos proyectos o hobbies que teníamos pendientes. Como varios decidimos anotarnos, se abrió un grupo en Facebook, inagurándose oficialmente nuestro Club de Lectura en Cuarentena. Las redes sociales han sido herramientas fundamentales para permancer conectados a pesar de estar lejos físicamente, y son útiles para encontrar personas con intereses afines a los nuestros, incluso entre nuestros propios contactos. Utilízalas para encontrar a otras personas que estén interesadas en leer, que se comprometan a hacerlo y que quieran formar parte de un club de lectura.

2. Establezcan la dinámica del grupo

Una vez que has encontrado a los miembros de tu club, es momento de poner algunas reglas. ¿Leerán algún género en especial? ¿Cómo elegirán los libros que van a leer? ¿Con qué frecuencia se reunirán a comentar el libro? La dinámica de tu club de lectura no tiene que seguir ningún formato especial, pero sí es importante que se pongan de acuerdo en algunos puntos desde el inicio. ¿Todos son amantes de la fantasía, de la novela histórica o del terror? Pueden decidir leer exclusivamente su género favorito de libros. Si no es así, es buen momento de darse la oportunidad de conocer otros géneros. Hagan una lista de los libros que leerán y elijan el orden en que lo harán. Pueden hacer un sorteo entre los miembros del club, el primero que salga elegido escogerá el primer libro que van a leer y así sucesivamente, hasta que todos hayan tenido el turno de elegir. Ahora es momento de decidir la frecuencia de sus lecturas, es decir, en cuánto tiempo leerán los libros elegidos. ¿Dos semanas? ¿Un mes? Esto es importante, pues de ello dependerá la extensión de los libros que lean. En mi club de lectura decidimos hacer lecturas cortas, así que elegimos libros que podamos terminar de leer en una semana.

3. Elijan libros accesibles para todos

Es importante tener en cuenta que, en tiempos de distanciamiento social, no podremos salir a comprar el libro que nos toque leer en el club, si es que no lo tenemos. Muchas librerías que se han visto en la necesidad de cerrar sus puertas al público, ofrecen la opción de comprar en línea con envíos a domicilio, así que es una buena opción que, además, apoya a la economía si compramos en librerías locales. Sin embargo, también debemos considerar que comprar libros es un gasto que muchos no se pueden permitir en esos momentos. En ambos casos, los libros electrónicos, o e-books, serán grandes aliados. Existen múltiples plataformas para comprarlos, y lo mejor, es que sus precios son más accesibles que los de los libros físicos. Además, se descargan inmediatamente en tu dispositivo, así que no tienes que esperar para recibirlos. Existen también muchos libros que se pueden descargar de forma gratuita y legal, ya sea porque el autor o autora, la plataforma en que se alojan o la editorial así los tienen disponibles o porque son libros de dominio público. Estos últimos se encuentran libres de derechos de autor y gracias a ello, podemos tener acceso a grandes clásicos de la literatura para leer con nuestro grupo de lectura.

4. “Reúnanse” por videollamada

En tiempos de distanciamiento social no podemos salir por un café para platicar de nuestra última lectura, así que la tecnología será una vez más nuestra mejor aliada. Utilicen Zoom, Facetime, Google Meet o la platafora que prefieran para organizar una videollamada y “reunirse” virtualmente. Decidan con qué frecuencia harán esas videollamadas de retroalimentación. Si es un libro largo, pueden reunirse dos o tres veces para comentar sus impresiones conforme vayan avanzando en la lectura. En mi club, decidimos hacer una videollamada semanal al terminar el libro, y a pesar de no estar juntos físicamente, nos divertimos inmensamente en cada llamada.

5. Disfruten la lectura

Nos encontramos en tiempos de COVID-19, de distanciamiento social y de incertidumbre. La lectura en nuestro club es una oportunidad de perdernos dentro de las páginas de un buen libro y viajar. De vivir increíbles aventuras y convertirnos en personajes que solo existen en la imaginación de quien se adentra en su historia. Así que el mejor consejo que puedo darte, es que elijan lecturas que disfruten, escojan libros que tengan ganas de leer, que les hagan reír y viajar. Ya habrá momento de leer ese clásico de mil quinientas páginas que tienes pendiente. Ahora es momento de ponerte cómodo en tu lugar favorito de casa, servirte un café y gozar de la lectura. Para después platicar con amigos de la aventura vivida juntos, aún en la distancia.